{"id":6415,"date":"2023-10-31T07:19:22","date_gmt":"2023-10-31T07:19:22","guid":{"rendered":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/?p=6415"},"modified":"2023-10-31T11:36:44","modified_gmt":"2023-10-31T11:36:44","slug":"cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/","title":{"rendered":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante"},"content":{"rendered":"\n<p>La paz hab\u00eda llegado a esos pueblos donde no hab\u00eda ya nadie m\u00e1s para matar, as\u00ed es que s\u00f3lo entonces el guerrero pudo volver a su hogar para encontrar que, as\u00ed como \u00e9l hab\u00eda barrido y quemado todas las aldeas de los enemigos que hab\u00eda encontrado en su marcha, su aldea hab\u00eda sido barrida y quemada tras el paso de estos por all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la campa\u00f1a hab\u00eda pasado a\u00f1os blandiendo furia en asaltos, escaramuzas y emboscadas, hab\u00eda herido y matado a m\u00e1s hombres de los que una mujer pudiera dar a luz, y hab\u00eda tenido la suerte &#8211; la que \u00e9l supon\u00eda fiel al hero\u00edsmo que en la batalla muchos le confund\u00edan con salvajismo -, de poco haber sido herido y nunca matado. Mas su fortuna se volvi\u00f3 en desgracia, la \u00faltima vez que en el campo que se hab\u00eda convertido en cementerio, nadie hab\u00eda tenido tiempo, entre la exigente atenci\u00f3n de esquivar espadas y asestarlas, para ocuparse del entierro de los vencidos. Y \u00e9l, a peor suerte de con su propia mano haber abatido al \u00faltimo rival, se vio siendo \u00e9l \u00fanico en pie, aun de entre los aliados, para preguntarse si val\u00eda la pena vivir para verse en tener que atender el cuidado de tantos cad\u00e1veres.<\/p>\n\n\n\n<p>El guerrero cav\u00f3 primero para juiciosamente hacer sitio a sus compa\u00f1eros, sin llorarlos, porque no hab\u00eda tenido ocasi\u00f3n de conocer a casi ninguno. Sobre la tumba de cada uno dejaba una peque\u00f1a pira de maderitas como la tradici\u00f3n exig\u00eda, y para cuando hubo acabado, ya no hab\u00eda m\u00e1s ramas de d\u00f3nde abastecerse en todo el p\u00e1ramo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, juzg\u00e1ndose mejor que sus enemigos y aun sabiendo que ninguno de ellos lo habr\u00eda hecho en su lugar, sigui\u00f3 dedicando los d\u00edas a sepultarlos a ellos tambi\u00e9n, incluso tuvo que arrasar con el bosque en el cual hab\u00edan acampado \u00e9l y los suyos a las v\u00edsperas del combate final, solo para ver que ni entonces la madera alcanz\u00f3 con equitativa justicia a todas las tumbas. Y as\u00ed continu\u00f3, agradeciendo a la blanda tierra que no hac\u00eda imposible su labor, y llorando a muchos de sus enemigos, pues que los conoc\u00eda y hab\u00eda considerado amigos hasta que aquel d\u00eda que no recordaba, por aquellas razones que jam\u00e1s entendi\u00f3, hab\u00eda estallado la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue que por fin un d\u00eda pudo dejar el cementerio que \u00e9l mismo hab\u00eda sembrado para retornar a su aldea, d\u00f3nde descubriera que alguien m\u00e1s hab\u00eda hecho lo propio. Desde entonces err\u00f3 los caminos, despreciando el pasado y queriendo olvidar el futuro, vagabundo, sin la tierra por la que hab\u00eda luchado ni amigos por los que hab\u00eda sido alentado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que ocurri\u00f3 un d\u00eda, como ocurre siempre en estas historias, que los caminos lo llevaron hasta un rumor que en el camino siguiente se hizo m\u00e1s fuerte y a la pr\u00f3xima encrucijada que alcanz\u00f3 ya hab\u00eda tomado voz de verdad: hab\u00eda, en un pueblo no muy alejado, un hombre sabio, que daba tranquilidad al esp\u00edritu del m\u00e1s desdichado y hac\u00eda parecer mendigo al coraz\u00f3n del m\u00e1s rico que no le hubiese escuchado.<\/p>\n\n\n\n<p>El soldado sinti\u00f3 latir con fuerza su propio coraz\u00f3n con la noticia, pero ya lat\u00eda lento y cansado de haberse olvidado c\u00f3mo latir. Intent\u00f3 correr por la senda que le hab\u00edan sugerido, pero tropezaba todo el tiempo con los a\u00f1os que en su andar le hab\u00edan alcanzado. Su aliento busc\u00f3 un bast\u00f3n, y anciano de tristezas march\u00f3 sin la fuerza con la que hab\u00eda marchado antes, buscando la paz como antes hab\u00eda buscado la contienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las noches pasaron y los d\u00edas corrieron hasta que encontr\u00f3 ese pueblo donde estaba seguro de que el sabio le dar\u00eda la paz que jam\u00e1s antes hab\u00eda buscado para otros. Y fue que apenas tocar su pie el umbral de la aldea, un hombre que llegaba del r\u00edo cargando una cesta repleta de pescados frescos se le acerc\u00f3 y reclin\u00f3 su cabeza a modo de saludo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Noble se\u00f1or &#8211; dijo el guerrero -, sepa busco al sabio que su pueblo aloja, el mismo que ha hecho c\u00e9lebre su nombre y seg\u00fan cuentan, felices a todos sus habitantes.<br>-Amigo m\u00edo &#8211; habl\u00f3 el pescador -, es usted aqu\u00ed bienvenido, mas no busque entre nosotros lo que est\u00e1 entre todos los hombres. Cuando usted busca usted ha encontrado, \u00bfbuscar\u00eda el p\u00e1jaro los cielos sin saber en su alma que su destino es remontar los aires o busca el pez la corriente sin sentir que el agua es el lugar donde ha de luchar sus d\u00edas? De la misma manera, mi estimado forastero, usted no podr\u00eda buscar a ning\u00fan sabio ni su sabidur\u00eda, si la sabidur\u00eda no estuviera ya en usted.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El guerrero se sinti\u00f3 conmovido: \u00a1qu\u00e9 vuelco del destino, primer hombre que se topase en su camino ser el que tanto ansiaba encontrar!<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Mi se\u00f1or &#8211; dijo el guerrero &#8211; es usted a quien tanto ansiaba encontrar! \u00a1Es usted el que puede dar la vida a mi esp\u00edritu, que yo a otros he robado liberando los esp\u00edritus a sus vidas!<br>&nbsp;El pescador sonri\u00f3 con amable sonrojo y levant\u00f3 la mano que llevaba libre del cesto de pescados, para detenerle en su premura y decirle:<br>&nbsp;-Apura usted su juicio, toda la vida fui un pescador, y no conozco m\u00e1s sabidur\u00eda que la que el correr de mis d\u00edas, como corren las aguas del r\u00edo, que me han regalado esos pescados de los que me he servido &#8211; y ante el desahuciado asombro del guerrero que m\u00e1s o\u00eda y cre\u00eda aunque descre\u00eda por lo que o\u00eda, mir\u00f3 el punto del sol y se\u00f1al\u00f3 hacia el r\u00edo -. Busque a la vera de las aguas, se dice que a estas horas el sabio del que habla acostumbra sentarse con los pies en el r\u00edo, pues se dice que siempre es la primera vez que lo hace, pues que siempre son otros pies los que sumerge, en un r\u00edo que nunca es el mismo. Usted llegar\u00e1 con bien si anda en la direcci\u00f3n que le indico, pero si su paso se pierde, sin duda encontrar\u00e1 un mendigo que como usted dedica sus d\u00edas a conocer los caminos, \u00e9l sabr\u00e1 decirle con bien el que busca.<\/p>\n\n\n\n<p>El pescador sigui\u00f3 su camino haciendo un nuevo saludo al guerrero que, sinti\u00e9ndose enga\u00f1ado y rechazado, sigui\u00f3 el consejo, convencido de haber hallado el sabio que buscaba, y convencido tambi\u00e9n de que este estaba poniendo a prueba su determinaci\u00f3n y confianza. Ya en la orilla, como esperaba, no encontr\u00f3 ning\u00fan anciano que tuviera las pintas de sabio, mas si descubri\u00f3 una joven lavandera que estrellaba sus ropas sucias contra las rocas del r\u00edo una y otra vez, de modo que para confirmar sus sospechas se le acerc\u00f3 y pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Dulce ni\u00f1a, soy forastero en estas tierras y vengo buscando al iluminado que aqu\u00ed se dice ha hecho hogar. Un pescador que me dijo que aqu\u00ed estar\u00eda, pero s\u00f3lo est\u00e1s t\u00fa.<br>&nbsp;-\u00a1Oh, buen se\u00f1or! &#8211; dijo la muchacha deteniendo sus tareas -. \u00bfHa usted buscado la sabidur\u00eda esperando verla o para escuchar su voz? \u00bfDir\u00eda que este es un r\u00edo solo cuando entrara en \u00e9l o podr\u00eda decirlo al o\u00edr su suave murmullo? \u00bfLa busca sabiendo c\u00f3mo ha de ser y qu\u00e9 le habr\u00e1 de decir o est\u00e1 buscando lo que su coraz\u00f3n busca aun a costa de que su presencia le sorprenda?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El guerrero sinti\u00f3 el mundo girar a su alrededor y al instante desech\u00f3 las sospechas que hab\u00eda tenido sobre el pescador.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Ni\u00f1a anciana de palabras! &#8211; dijo humildemente -. \u00bfPerdonar\u00e1s mi torpeza de confundir a\u00f1os con sapiencia cuando tengo los unos y no logro la otra? \u00bfDisculpar\u00e1s mis ojos que ven s\u00f3lo lo que mis ojos se prestan a ver? \u00bfPodr\u00edas t\u00fa, a favor de mi b\u00fasqueda y teniendo como prueba de mi necesidad la necedad en la que me excuso para no haberte reconocido?<\/p>\n\n\n\n<p>La ni\u00f1a se sonroj\u00f3 exhibiendo pudores de timidez.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buen se\u00f1or, es amable su confusi\u00f3n, mas yo no soy la que busca. Solo vengo aqu\u00ed a fregar ropas como si ellas pudieran ensuciar el alma \u00bfHay sabidur\u00eda en ello? No soy yo dada en creerlo. Uso mis manos porque para eso est\u00e1n, vengo al r\u00edo porque al r\u00edo puedo venir y lavo aqu\u00ed las ropas porque aqu\u00ed las puedo lavar. No hay sabidur\u00eda en hacer las cosas que se deben hacer as\u00ed como no hay valent\u00eda en amar cuando amar es lo que nos hace a todos en verdad valientes. Y si no se lo dije ya se lo digo, porque lo que no se dice no se sabe, porque yo no soy la que busca. Y si acaso ya se lo dije, perdone que mi memoria solo se ocupe de este momento en que hablo, sepa que a cada momento cada palabra es una nueva verdad, y sepa que yo no soy la que busca.<\/p>\n\n\n\n<p>El guerrero se sinti\u00f3 confundido otra vez al ver m\u00e1s sabidur\u00eda en esta ni\u00f1a que en el pescador, pero si deb\u00eda creerle, entonces no deb\u00eda haberla. Abatido, hundi\u00f3 su ment\u00f3n en el pecho y se arrodill\u00f3 sinti\u00e9ndose vencido.<\/p>\n\n\n\n<p>-Buen hombre, perm\u00edtame decirle amigo, vea que dici\u00e9ndome su amiga as\u00ed me siento, y dici\u00e9ndome su amiga m\u00e1s yo misma me siento &#8211; la ni\u00f1a tom\u00f3 su rostro y lo elev\u00f3 a la altura de sus propios ojos, descubriendo una l\u00e1grima que al guerrero hab\u00eda herido y sangraba hasta su rechazo -. No soy yo quien busca, pero s\u00e9 d\u00f3nde ha de hallarle. \u00c9l todas las noches vuelve a su hogar, solo porque al pobre nadie le ha tolerado demasiado sus verdades, encendiendo las luces de su \u00fanica morada porque tiene por costumbre del d\u00eda en su lengua o por las noches las usanzas de un faro, solo porque en verdad nadie le ha visto, se dice que vuelve de andar por todo el pueblo y sin que su voz se haya alzado a ser m\u00e1s que un rumor, sin que sus pasos sean m\u00e1s que una sombra, pero haci\u00e9ndonos sentir su presencia como lleva el viento las voces de un p\u00e1jaro que nadie ve y nadie conoce. Busque al final del camino entre las \u00faltimas de las casas, busque y encuentre la m\u00e1s humilde y la m\u00e1s triste, la m\u00e1s fea si la distingue, pues se dice que en la roca menos querida se halla en su coraz\u00f3n la gema m\u00e1s deseada. Y si no la encuentra all\u00ed hasta el final del pueblo, pregunte al mendigo que ronda buscando una palabra de amigo, que nada tiene, pero que jam\u00e1s escatima una sonrisa y una humilde reverencia, que todos en el pueblo conocen y nadie olvida a la vez que no hay uno solo que le recuerde.<\/p>\n\n\n\n<p>El guerrero, aturdido como nunca lo hab\u00eda estado en el fragor de la batalla, resignado, retom\u00f3 su marcha, desconfiando de su propia confianza en saber ya a qui\u00e9n buscaba. Si todos en aquella aldea hablaban como el pescador o la lavandera, lo mismo val\u00eda buscar el cielo sin mirar hacia arriba. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda la sabidur\u00eda estar en todos y c\u00f3mo un maestro podr\u00eda ense\u00f1arle m\u00e1s de lo que le hab\u00eda ense\u00f1ado una simple lavandera?<\/p>\n\n\n\n<p>El viejo y cansado soldado al fin pos\u00f3 sus pies ante el umbral de la choza m\u00e1s fea, simple y pobre que pudo encontrar, y siendo que a\u00fan el sol guardaba alg\u00fan que otro haz para destinar a aquel d\u00eda, se sent\u00f3 a esperar al sabio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco rato pas\u00f3 un ni\u00f1o llevando algo entre sus manos que a juzgar por su recelo habr\u00eda sido el tesoro digno de un rey. Cuando vio al soldado sinti\u00f3 curiosidad y demostrando que ten\u00eda la sabidur\u00eda de un rey, abri\u00f3 sus manos para mostrarle que no hab\u00eda nada en ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo esto el guerrero lo mir\u00f3 con indulgencia, los juegos son para los ni\u00f1os, eso bien lo sab\u00eda, y pens\u00f3 que su compa\u00f1\u00eda podr\u00eda traer algo de la fresca ingenuidad que de pronto parec\u00eda haberse borrado de la faz de la tierra. O al menos de ese ins\u00f3lito pueblecito.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buenas sean vuestras tardes, jovencito &#8211; dijo el soldado.<br>&#8211; Buenas sean vuestras tardes, jovencito &#8211; respondi\u00f3 el ni\u00f1o.<br>&#8211; \u00bfDesprecias mis arrugas para llamarme as\u00ed? &#8211; dijo sorprendido.<br>&#8211; Le llamo as\u00ed, amigo, porque es usted a lo que yo aspiro ser si los d\u00edas me acompa\u00f1an y porque soy yo lo que usted aspira a volver a ser ya que los d\u00edas lo han abandonado. Le digo as\u00ed, jovencito, porque no somos m\u00e1s de lo que queremos ser.<\/p>\n\n\n\n<p>El guerrero se sinti\u00f3 v\u00edctima de todos los colmos. El viejo soldado se sinti\u00f3 m\u00e1s vencido que tras cualquier batalla en la que la suerte le hubiera sido la derrota m\u00e1s humillante. En ese pueblo la sabidur\u00eda parec\u00eda crecer en los \u00e1rboles y se sent\u00eda tan ingenuo en esos momentos como debiera haberlo sido el ni\u00f1o que ten\u00eda en frente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ya, si dices bien, yo deber\u00eda ser curioso como un ni\u00f1o &#8211; dijo el soldado.<br>&#8211; S\u00ed &#8211; respondi\u00f3 el ni\u00f1o.<br>&#8211; Pues entonces voy a preguntarte qu\u00e9 llevabas en tus manos hasta hace un momento.<br>&#8211; H\u00e1galo &#8211; lo invit\u00f3.<br>&#8211; \u00bfQu\u00e9 llevabas en tus manos hasta hace un momento? &#8211; dijo el soldado intentando llevar las palabras a un asunto m\u00e1s trivial que le sentara mejor.<br>&#8211; Llevaba tiempo, mi joven amigo.<br>&#8211; \u00bfLlevabas tiempo entre tus manos?<br>&#8211; No solo tiempo. Tambi\u00e9n llevaba una promesa.<br>&#8211; Ya veo &#8211; dijo el soldado, volviendo a sentir que hablaba con un ni\u00f1o que estaba jugando y nada m\u00e1s -. \u00bfY los has soltado porque te hac\u00edan cosquillas, verdad?<br>&#8211; \u00a1Bien dices! &#8211; se alegr\u00f3 el ni\u00f1o y como certeza de esto sonri\u00f3 y dio un salto triunfal -. Me hac\u00edan muchas cosquillas, de modo que decid\u00ed liberarlos porque al verlo a usted entend\u00ed que es in\u00fatil pretender aferrarme a un momento y resistir al paso de un d\u00eda. Y con el tiempo que ten\u00eda atrapado solt\u00e9 la promesa de que llegado el momento oportuno, lo tendr\u00eda todo de vuelta y que para entonces lo habr\u00eda disfrutado en libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o mir\u00f3 al soldado. El soldado mir\u00f3 al ni\u00f1o. El ni\u00f1o sonri\u00f3. El soldado dej\u00f3 pasar tanto tiempo antes de responder malhumorado a su sonrisa y poder articular una sola palabra, que para entonces el \u00faltimo rayo del sol se hab\u00eda puesto en el ocaso, y a lo lejos las farolas del pueblo ya empezaban a encenderse t\u00edmidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Debes marcharte &#8211; sentenci\u00f3 simplemente, ya hab\u00eda tenido bastante de pescadores, lavanderas y ni\u00f1os, estaba esperando al sabio y a nadie m\u00e1s -. Espero al sabio del pueblo, y no es asunto que incumba a ning\u00fan ni\u00f1o.<br>&#8211; \u00a1Tienes raz\u00f3n mi amigo! &#8211; sonri\u00f3 el ni\u00f1o -. Haces bien en buscar al sabio, aqu\u00ed los ni\u00f1os somos curiosos, pero la sabidur\u00eda de las certezas no deja satisfecho a los hombres tanto como la curiosidad a los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El soldado dud\u00f3 del valor de haber sido finalmente tratado como un adulto, pero antes de que dijera esta boca es m\u00eda, el ni\u00f1o dijo para despedirse:<br>-Y en verdad hace bien en esperarlo aqu\u00ed donde se dice que vive por las noches. Mas si las horas pasan y no llega, usted debe preguntar al mendigo, pronto llegar\u00e1 por aqu\u00ed ejerciendo el \u00fanico oficio que se le conoce de las noches, pues ninguno se le sabe por los d\u00edas, y ese es el de prender las luces de las calles, como buen farolero que es. \u00a1Adi\u00f3s!<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o se alej\u00f3 trotando por el camino, saltando cuando la alegr\u00eda se lo reclamaba y en giros cuando era \u00e9l el que alcanzaba a la alegr\u00eda. En las sombras cada vez m\u00e1s oscuras, el soldado medit\u00f3 sobre los hechos del d\u00eda mientras distra\u00eddamente ve\u00eda c\u00f3mo por la calle iba acerc\u00e1ndose una tiara de candelas hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Y las luces fueron dando las formas a la figura de sombra que las encend\u00eda que empez\u00f3 siendo algo irreconocible, luego un hombre, luego un hombre extra\u00f1amente familiar y luego el mendigo al que el soldado hab\u00eda preguntado c\u00f3mo llegar al r\u00edo y c\u00f3mo hallar la casa del sabio cuando se hab\u00eda perdido. El mismo mendigo al que no hab\u00eda prestado la suficiente atenci\u00f3n siquiera como para recordarlo en su propia historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando el mendigo de d\u00eda y farolero de noche lleg\u00f3 al final del camino, apag\u00f3 la vela que le serv\u00eda para encender las dem\u00e1s, levant\u00f3 su ro\u00eddo sombrero saludando al soldado y se meti\u00f3 dentro de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El soldado se enfureci\u00f3 y empez\u00f3 a golpear la puerta lo suficientemente fuerte para demostrar cu\u00e1nto lo estaba. Despu\u00e9s de mucho insistir, asom\u00f3 por el umbral el mendigo feliz con el alboroto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Gracias, buen hombre &#8211; dijo el mendigo -, nadie antes hab\u00eda golpeado a mi puerta, y ya ten\u00eda mis dudas de que sirviera como tal.<br>&#8211; \u00a1Usted! &#8211; acus\u00f3 el soldado sin perder la compostura de su ira ante semejante ocurrencia -. \u00a1Usted! &#8211; dijo el soldado se\u00f1al\u00e1ndolo como si \u00e9l mismo no se conociera -. \u00a1Me ha enga\u00f1ado! Durante todo el d\u00eda estuve busc\u00e1ndolo y me ha tenido como un tonto que no sabe d\u00f3nde buscar, ni c\u00f3mo reconocer, ni qu\u00e9 hacer con la sabidur\u00eda, usted nunca me dijo qui\u00e9n era aun sabiendo que solo a usted lo buscaba. \u00a1Usted no es m\u00e1s que un enga\u00f1o, no es m\u00e1s sabio que nadie aqu\u00ed!<br>&#8211; Usted pretend\u00eda encontrar una lucecita durante la luz del d\u00eda &#8211; dijo el hombre sabio -, y yo no hice m\u00e1s que mostrarle cu\u00e1ntos rayos adornan al sol del conocimiento que anida en los corazones de todos los hombres, de todas las mujeres y de todos los ni\u00f1os. Yo no tengo la soberbia de decirme sabio durante el d\u00eda cuando solo me dedico a escuchar y preguntar. Y durante las noches solo soy un farolero que enciende luces que brillan m\u00e1s solo porque brillan en la oscuridad. Si era usted el que me buscaba, \u00bfc\u00f3mo yo pude encontrarlo tres veces y usted no pudo encontrarme jam\u00e1s? Nadie m\u00e1s que un hombre insignificante busca encontrar en uno solo lo que est\u00e1 en todos los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>_____<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Pierre &#8211; v\u00eda <a href=\"https:\/\/www.elclubdeloslibrosperdidos.org\/2013\/04\/el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre.html\">El club de los libros perdidos<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La paz hab\u00eda llegado a esos pueblos donde no hab\u00eda ya nadie m\u00e1s para matar, as\u00ed es que s\u00f3lo entonces el guerrero pudo volver a su hogar para encontrar que, as\u00ed como \u00e9l hab\u00eda barrido y quemado todas las aldeas de los enemigos que hab\u00eda encontrado en su marcha, su aldea hab\u00eda sido barrida y quemada tras el paso de estos por all\u00ed. A lo largo de la campa\u00f1a hab\u00eda pasado a\u00f1os blandiendo furia en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6416,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[8,86],"tags":[],"class_list":["post-6415","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categorizar","category-cuentos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La paz hab\u00eda llegado a esos pueblos donde no hab\u00eda ya nadie m\u00e1s para matar, as\u00ed es que s\u00f3lo entonces el guerrero pudo volver a su hogar para encontrar que, as\u00ed como \u00e9l hab\u00eda barrido y quemado todas las aldeas de los enemigos que hab\u00eda encontrado en su marcha, su aldea hab\u00eda sido barrida y quemada tras el paso de estos por all\u00ed. A lo largo de la campa\u00f1a hab\u00eda pasado a\u00f1os blandiendo furia en [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-10-31T07:19:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-10-31T11:36:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Pau Iranzo\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Pau Iranzo\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\"},\"author\":{\"name\":\"Pau Iranzo\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/615e12ce2137750a52c367216551a45a\"},\"headline\":\"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante\",\"datePublished\":\"2023-10-31T07:19:22+00:00\",\"dateModified\":\"2023-10-31T11:36:44+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\"},\"wordCount\":3324,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg\",\"articleSection\":[\"Sin categorizar\",\"Cuentos\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\",\"url\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\",\"name\":\"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg\",\"datePublished\":\"2023-10-31T07:19:22+00:00\",\"dateModified\":\"2023-10-31T11:36:44+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg\",\"width\":1024,\"height\":1024},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/\",\"name\":\"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\",\"description\":\"Hatha Yoga y Masaje Tailand\u00e9s en San Juan de Alicante\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization\",\"name\":\"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\",\"url\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo-pauthaiyoga-2-e1688898788956.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo-pauthaiyoga-2-e1688898788956.png\",\"width\":558,\"height\":120,\"caption\":\"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/615e12ce2137750a52c367216551a45a\",\"name\":\"Pau Iranzo\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/401d2c74ab141dac7f60eca689b5ef5437caa6768bbdbcbc3cb6133eb568b1ff?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/401d2c74ab141dac7f60eca689b5ef5437caa6768bbdbcbc3cb6133eb568b1ff?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Pau Iranzo\"},\"description\":\"\u092f\u094b\u0917\u0936\u094d\u091a\u093f\u0924\u094d\u0924\u0935\u0943\u0924\u094d\u0924\u093f\u0928\u093f\u0930\u094b\u0927\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","og_description":"La paz hab\u00eda llegado a esos pueblos donde no hab\u00eda ya nadie m\u00e1s para matar, as\u00ed es que s\u00f3lo entonces el guerrero pudo volver a su hogar para encontrar que, as\u00ed como \u00e9l hab\u00eda barrido y quemado todas las aldeas de los enemigos que hab\u00eda encontrado en su marcha, su aldea hab\u00eda sido barrida y quemada tras el paso de estos por all\u00ed. A lo largo de la campa\u00f1a hab\u00eda pasado a\u00f1os blandiendo furia en [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/","og_site_name":"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","article_published_time":"2023-10-31T07:19:22+00:00","article_modified_time":"2023-10-31T11:36:44+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":1024,"url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Pau Iranzo","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"Pau Iranzo","Est. reading time":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/"},"author":{"name":"Pau Iranzo","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/615e12ce2137750a52c367216551a45a"},"headline":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante","datePublished":"2023-10-31T07:19:22+00:00","dateModified":"2023-10-31T11:36:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/"},"wordCount":3324,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","articleSection":["Sin categorizar","Cuentos"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/","url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/","name":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante - PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","datePublished":"2023-10-31T07:19:22+00:00","dateModified":"2023-10-31T11:36:44+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#primaryimage","url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","contentUrl":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","width":1024,"height":1024},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/cuento-el-guerrero-el-sabio-y-el-hombre-insignificante\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuento: El guerrero, el sabio y el hombre insignificante"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#website","url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/","name":"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","description":"Hatha Yoga y Masaje Tailand\u00e9s en San Juan de Alicante","publisher":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#organization","name":"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s","url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo-pauthaiyoga-2-e1688898788956.png","contentUrl":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo-pauthaiyoga-2-e1688898788956.png","width":558,"height":120,"caption":"PauThaiYoga - Yoga y Masaje Tailand\u00e9s"},"image":{"@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/615e12ce2137750a52c367216551a45a","name":"Pau Iranzo","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/401d2c74ab141dac7f60eca689b5ef5437caa6768bbdbcbc3cb6133eb568b1ff?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/401d2c74ab141dac7f60eca689b5ef5437caa6768bbdbcbc3cb6133eb568b1ff?s=96&d=mm&r=g","caption":"Pau Iranzo"},"description":"\u092f\u094b\u0917\u0936\u094d\u091a\u093f\u0924\u094d\u0924\u0935\u0943\u0924\u094d\u0924\u093f\u0928\u093f\u0930\u094b\u0927"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/OIG.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p9T4uJ-1Ft","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6415","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6415"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6415\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6419,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6415\/revisions\/6419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pauthaiyoga.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}